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08/07/2008Ramas y raíces - y IX![]() En la novela "Mentira" de Enrique de Hériz, la antropóloga protagonista es una especialista en cuanto a los rituales referidos a la muerte. Según ella, para las tribus nómadas la muerte no conlleva ningún problema, forma parte, no ya de la vida como reverso, sino de la existencia como algo cotidiano. Los cazadores viven de la muerte a través de la caza, y abandonan a sus muertos sin ritos ni lágrimas. El movimiento genera una eternidad inconsciente que ni la muerte detiene, porque se abandona literalmente dejándola atrás en el ciclo de la vida. Al caer en el sedentarismo la muerte irrumpe, “es la contradicción que pretendemos resolver los humanos de cualquier tribu con nuestros ritos. Por eso disponemos de los cuerpos de maneras más o menos teatrales, en ceremonias que, al fin y al cabo, sólo sirven para ayudarnos a deshacernos de ellos. Deshacernos para siempre y anunciar al mundo que el individuo desapareció pero el grupo permanece, tras restablecer el orden con la mayor velocidad posible. Se reparten las herencias, se dispone el futuro de las tierras, de los objetos personales del muerto, que no sirven, en contra de las apariencias, para recordarnos que murió, sino que nosotros seguimos vivos.” 08/07/2008 11:09 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 1 comentario. 07/07/2008Ramas y raíces - VIII![]() Conocí a mi abuela Vicenta con la promesa de la muerte en la boca. Cada verano, cuando corríamos a saludarla, nos apretaba contra su cara rugosa para besuquearnos. Después sacaba de su delantal negro un par de monedas de 25 pesetas y nos las ponía en la mano, palma contra palma, mirada contra mirada, como para que fuéramos conscientes del valor del regalo. No las malgastes, parecía decir. Tenía más de 40 nietos, así que no podía prodigarse dando propinas, pero entre los primos nos reíamos de que para la abuela no subía el precio de la vida. Al despedirnos su augurio tampoco variaba: yo creo que este es el último verano que me veis con vida. Pero era una letanía, ninguno la hacía caso. Cuando cumplió 100 años vinieron de no sé qué programa de la provincia para felicitarla y hacerle una entrevista. Yo la conocí ya vieja y ajada, imposible descubrirle un asomo de coquetería debajo de tanta arruga y tanto delantal, vestida siempre de negro, pero la imagino con un punto de vanidad, como aquella anciana basari, el orgullo de los supervivientes. 07/07/2008 09:19 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. No hay comentarios. Comentar. 03/07/2008Ramas y raíces - VII![]() Tengo una foto donde se abrazan cinco generaciones de mujeres de mi familia. Mi bisabuela Vicenta, mi abuela Justa, mi tía Mercedes, mi prima Mari, y mi prima segunda, Mercè. En la foto Mercè sale con un lacito en brazos de su madre, ahora ya ha acabado la carrera de derecho. Mi abuela Vicenta debía de tener por aquel entonces cerca de cien años. Digo cerca porque la fecha de la foto es imprecisa, casi tanto como la edad de mi bisabuela. 03/07/2008 09:08 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 3 comentarios. 02/07/2008Ramas y raíces - VI![]() Al llegar a la cima el paisaje volvía a ser frondoso, como en el Niokolo-Koba. Una vez en el llano el sendero rodeaba varias rocas desde donde se podía contemplar la tremenda explanada en la que se fundían las fronteras de Guinea, Mali y Senegal. Al poco de caminar aparecieron los primeros techos de cañas y empezamos a pasar entre cabañas con las puertas abiertas, es decir, con los umbrales sin puertas, la oscuridad como refugio del calor. Parecía que no hubiera nadie, hasta que por fin nos descubrieron los ojos de un niño que nos vino a dar la bienvenida cogiendo de la mano al primero de los blancos de la fila. Después aparecieron más y nos dirigimos a un espacio indeterminado que pretendía ser una plaza, al menos en cuanto a función, porque allí nos detuvimos y charlamos con la intervención del guía. Hablamos de todo y de nada. ¿Qué podíamos decir, nosotros turistas que llegamos allá con los ojos abiertos? ¿Qué podíamos hacer más que contemplar, respirar por unos instantes un ambiente ajeno, remoto, dos mundos que se tocan por un instante? En nuestro atónito estupor el guía aprovechó para presentarnos a la mujer más vieja del mundo, una anciana basari que decía tener 127 años. La saludamos, le dimos la mano, compramos collares a una de sus nietas y alguien le sugirió al guía que su afirmación es un tanto exagerada. El guía se enfadó. Ya le habíamos visto antes así, en ataques infantiles de rabia. Relatándonos un pasaje de la guerra de independencia contra los franceses nos había explicado que las fuerzas de ocupación decidieron calmar los ánimos llevándose de Senegal a un marabú, uno de los líderes espiritual y revolucionario más importantes del país. Una vez en el barco de su exilio pidió su alfombra para rezar hacia la Meca. Los franceses se la dieron, pero le dijeron que no podía rezar en el barco porque era suelo francés, cristiano por tanto. Entonces saltó al agua y pronunció sus oraciones sobre la superficie de las olas. Al finalizar y subir a bordo expulsó la alfombra y ante los ojos desorbitados de los soldados cayeron granos de arena del desierto. Al acabar, el guía nos explicó que eso no era una leyenda, era Historia. No me habría extrañado tanto si lo mismo me lo hubiera explicado Mamur, el conductor, o Samba, su ayudante. Según ellos habían cazado serpientes de enormes dimensiones con una sencilla y ancestral técnica: sólo había que encontrar su guarida y colocar una hoja afilada de cuchillo. Cuando la serpiente saliera se cortaría en dos hasta llegar al final de su larga cola, porque las serpientes, todo el mundo lo sabe, no pueden reptar hacia atrás. El razonamiento era aplastante, y ellos sonreían al ver a los tontos europeos sin saber qué cara poner. El caso del guía era distinto. Vivía desde hacía 20 años en España casado con una catalana. Montaba estos viajes para ganarse la vida. ¿La mujer más vieja del mundo en un país cuya esperanza de vida es de 56 años? Si era una forma de alabar la vida tradicional de su país frente a la acelerada vida occidental había formas mucho más eficientes de conseguirlo. El silencio, por ejemplo, ya nos había conquistado. 02/07/2008 09:31 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. No hay comentarios. Comentar. 01/07/2008Ramas y raíces - V![]() Uno de los atractivos de visitar el País Basari era ver con nuestros propios ojos el árbol más grande de todo el país. Pese a lo esperado no era un Baobab, ni un mango, sino una seiva, otro portento de la naturaleza que alcanza alturas y posee una constitución sorprendentes. Los superlativos siempre me han hecho desconfiar. El rascacielos más alto, el hombre más rápido, el dictador más cruel... Que alguien en algún lugar, en algún momento, haya corrido más rápido no quita mérito al que llegó segundo, igual que no resta desprecio el dictador más cruel al que lo fue un poco menos. En las cercanías de Valderromán hay unas encinas que llaman milenarias. La última vez que leí sobre ellas databan su edad en ocho siglos. Y son tan gruesas, había oído decir, que ni siquiera diez jóvenes cogidos de las manos logran abarcar la más gruesa de ellas. La seiva que el guía nos llevó a ver era impresionante, tanto como el resto de seivas que habitaban aquel lugar antiguo, apartado incluso de los nuevos tiempos que empiezan a llegar como el viento a Senegal. 01/07/2008 09:30 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 1 comentario. 30/06/2008Ramas y raíces - IV![]() El Baobab es un árbol impresionante en todos los sentidos. De sólo contemplarlo uno se siente minúsculo ante semejante portento de la naturaleza. Pero asombra todavía más que un titán de tales medidas sea capaz de sobrevivir en un lugar donde el agua no es precisamente abundante. Por último, los senegaleses veneran sus frutos porque están llenos de propiedades. No es de extrañar que el Baobab, el rey de la selva vegetal, creciera arrogante y desafiara a los mismos dioses. Para bajarle los humos los dioses lo arrancaron de cuajo y lo lanzaron al aire, es por eso que al caer enterraron su copa en la tierra, y sus ramas tienen ese aspecto de raíces al viento. 30/06/2008 09:14 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 2 comentarios. 27/06/2008Ramas y raíces - III![]() El tercer día, al amanecer, la conciencia todavía se resistía a despejarse y casi todos dormitábamos acunados por el traqueteo insufrible de nuestro vehículo. Del otro lado del cristal las formas empezaban a definirse antes incluso de que el sol saliera de su escondite. Habíamos dejado la selva y volvíamos a internarnos en la sabana, pero unos dedos crispados arañaban la luminosidad en aquel paraje sin accidentes geográficos de ningún tipo. ¿Qué son? Le pregunté al guía. Baobabs, me respondió. Yo ya sabía que existían, incluso que crecían en Senegal, pero nunca había visto uno, sólo sabía de ellos por los documentales de la 2 y por el Principito, por los problemas que tenía para evitar que sus potentes raíces se aferraran en el interior de su pequeño planeta y lo reventasen como a una pelota de barro. Y ahí estaban. Cientos de Baobabs, gigantes como los ents que había creado Tolkien, esparcidos en la sabana con sus extrañas ramas retorciéndose hacia el día que no acababa de nacer. 27/06/2008 17:24 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 1 comentario. 26/06/2008Ramas y raíces - II![]() En el segundo día, cuando atravesamos el parque natural de Niokolo-Koba, el paisaje de polvareda se fue poblando de vegetación y de fauna. Siempre me han hecho gracia esas señales de tráfico que te avisan de la posibilidad de que te salte un ciervo, o de que cruce la calzada una oronda vaca. En Tiermes lo más sencillo es que se te cruce un jabalí y te destroce el coche con el impacto, y nunca vi ese animal dibujado sobre el triángulo rojo y blanco que pide la atención del conductor. En Niokolo-Koba no hay vacas, ni ciervos. Ni tampoco leones o elefantes por mucho que el ayudante del conductor, Samba, nos asegurara que sí, que cientos de ellos. Senegal acabó con sus fieras en los primeros años de explotación turística. Ahora unas pocas se pudren en el zoo de Dakar, y otras pocas tal vez pululen por los dos o tres parques nacionales, fantasmas protegidos a la espera de su propia muerte. En el parque de Niokolo-Koba hay aves, millones de ellas, hipopótamos y cocodrilos en el río Gambia que lo riega, varios tipos de gacelas, facuqueros, que es una especie de cerdo salvaje, y babuinos, esos monos pendencieros que deberían salir en las señales de las carreteras del parque si existieran tales señales. En el parque no hay poblados, y los babuinos substituyen a las personas ocupando los márgenes de la carretera con la misma curiosidad que los niños hacia los vehículos que pasan sin detenerse. Familias enteras de monos quitándose las chinches, mordisqueando frutas o dejándose atropellar en un descuido por un conductor que no puede evitarlo. Cuerpos tendidos y reventados como los de los gatos y perros de nuestras autopistas. 26/06/2008 08:23 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 1 comentario. 25/06/2008Raíces y ramas - I![]() Para llegar hasta el País Basari hay que recorrer 600 kilómetros desde Dakar. Aunque Senegal es uno de esos lugares en el mundo donde conviene medir las distancias con horas mejor que con los kilómetros debido a la precariedad de sus carreteras. Mamur, el conductor, conducía ajeno a las normas de circulación que obligan a transitar por la derecha. Eran los baches, y no las normas, los que definían el lugar de la calzada que ocupaba la furgoneta mientras devoraba kilómetros y polvo a partes iguales. A veces nos cruzábamos con otro vehículo y parecía que ambos conductores estuvieran retándose por ver quién era más temerario y se apartaba en el último instante. Al final, Mamur daba un golpe de volante y el sonido de la bocina del otro camión era lo único que nos alcanzaba en aquella carrera de obstáculos. A los lados de la carretera aparecían pequeñas poblaciones, cabañas construidas con bases de hormigón, pero ribeteadas con techos de caña. Fuera, las mujeres negras con sus coloridos vestidos trajeteaban cargadas de cestas y manojos de hierbas, y los niños correteaban mirando con sus ojos grandes la furgoneta que no se detenía ante los vendedores de mangos. Casuchas diseminadas en un horizonte partido por la carretera, la sabana africana como escenario sin otro telón de fondo que la calina bajo el sol infinito. 25/06/2008 11:42 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. No hay comentarios. Comentar. 19/06/2008La lista roja![]() De la parte de Berlanga siempre llegan buenos aires, el último soplo nos traía la noticia de una asociación, Hispania Nostra, que ha elaborado una lista del patrimonio español en abandono con serios riesgos de perecer en el olvido. La Lista Roja, la llaman, por su carácter de urgencia, imagino, o por lo colorada que se les tendría que poner la cara a los responsables de semejante estropicio. A las piedras del castillo de Berlanga le dedicó su entrada nuestro paisano de Berlanga, pero Castilla tiene el palmarés de autonomía con más muescas en esta lista: 77 nominaciones a desastre de abandono. Por su parte, Soria ostenta la nada detestable cifra de 8. El castillo de Caracena es una de esas joyas herrumbradas. Caracena en sí es un pueblo con un maravilloso patrimonio histórico y humano, tal y como ha constatado Juan Carlos en sus últimos viajes. El de castillo es un brillo menor frente a sus iglesias, el puente romano o el rollo, pero la belleza de su planta en medio del páramo es sobrecogedora. Para mí, que lo descubrí por la banda de Valderromán, donde el camino obliga a desmontar del caballo (perdón, del coche) y acercarse a pie, fue como vivir un espejismo transportándome a las retinas del de Vivar camino del exilio. Os dejo con la ficha, y con el deseo de que las instituciones se pongan a la faena. "Historia/Descripción: Castillo de origen árabe del siglo X–XI, reformado en el XV-XVI. El castillo está en un lugar bellísimo y tiene gran interés tanto por su estructura como su aceptable conservación de ciertas partes. En el siglo XV fue tomado y confiscado por Don Pedro de Acuña y el señor de Caracena, Francisco de Tovar, que acordaron su demolición. En 1491 el obispo Alfonso Carrillo de Acuña adquierió el señorío de Caracena y es probable que entre 1491 y 1496 el castillo fuera reedificado en su configuración actual. Construido en mampostería, se aprecian claramente los restos de la construcción original, una muralla que recorre el alto entre los barrancos y que sirve a su vez de base para la posterior torre del homenaje y el muro norte del recinto interior, ambos del siglo XV. Cuenta con un doble recinto con foso artificial y un acceso en zigzag muy protegido. El recinto interior es de planta rectangular con la torre del Homenaje en la esquina sureste. El exterior sigue el contorno del interior, con diez cubos huecos con aditamentos artilleros. Es posible aún apreciar los restos de salas abovedadas, aljibes y garitones volados. El paso de una via rural entre Valderromán y Caracena por encima de parte de la muralla, el acceso al recinto de animales, el uso de recinto como corral, el robo de sillares y piedras por desaprensivos y ciertos arbustos y árboles que estan creciendo en muros y paredes, están acelerando el deterioro. La torre del Homenaje tiene grandes grietas y se ha desprendido parte del lienzo interior de muralla en otros lugares (tras el que aparece el posible lienzo de muros árabes del siglo XI)." Época: Siglos X al XVI 19/06/2008 12:30 Autor: tiermes. Enlace permanente. Tema: La comarca y alrededores. Hay 5 comentarios. |
TiermesLa comarca de Tiermes se encuentra en la provincia de Soria. Una pequeña esquina en el ancho mundo, uno de esos lugares donde todavía es fácil perderse.
Y lo más difícil, encontrarse Temas
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