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Tiermes

Del ancho mundo y de la estrecha mente

Tenemos un plan

Tenemos un plan

Que Soria sea noticia fuera de la prensa local, es noticia en sí mismo. Hace unas semanas tuvimos el gusto de ver al recién ascendido equipo de fútbol de la ciudad robando un pequeño espacio de los periódicos a los fichajes estrella y a los pilotos de 2 y de 4 ruedas. El día 7 de junio, sin embargo, me encontré con esta breve noticia en ‘La Vanguardia’ referida a la Numancia de verdad, la de Garray, no la de ‘los pajaritos’, y me dio pena, la verdad:

Planes urbanísticos amenazan el paisaje de Numancia
DESARROLLO SOSTENIBLE Las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando y de la Historia han denunciado la "delicada situación" que sufre el espacio geográfico, histórico y cultural de Numancia (Soria) y reclaman la paralización de cuatro proyectos que "amenazan" la zona, a fin de evitar "daños irreparables". Las instituciones advierten que la zona "está siendo sometida a una presión creciente de ocupación urbanística, como consecuencia del crecimiento y desarrollo de Soria". Los proyectos urbanísticos que amenazan el yacimiento arqueológico y sus alrededores son: un vertedero, la Ciudad del Medio Ambiente, la urbanización del Cerro del Alto Real en Garra y el Polígono Industrial Soria II. Las academias reclaman además una figura legal para proteger este espacio histórico. / Efe

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Brazil

Brazil

El otro día leí que la próxima cumbre sobre medio ambiente se celebrará en Bali, y las expectativas son que los acuerdos sean más ambiciosos y se cumplan con más ánimos que los firmados en el malogrado Kyoto. Australia ha abandonado a Bush y al primo de Rajoy en su ‘aquí no pasa nada’ respecto al cambio climático, aunque no parece que eso, ni nada, vaya a incomodar a los EEUU. Y sin embargo, el centro de las miradas se centrará en la India, China y Brasil:
“Kioto no les incluyó, ya que estaban muy lejos del consumo de energía del primer mundo. Además, como el calentamiento se debe a las emisiones de los países ricos en los últimos 250 años, no parecía justo limitar el crecimiento económico de países en desarrollo que no habían causado la situación. Las cosas han cambiado y ya no se puede afrontar problema sin estos gigantes.
Pero estos países llegan a la cumbre reclamando ayudas, miles de millones. Los que poseen grandes masas de bosque que retienen CO2 (Brasil, Ecuador o Indonesia) piden dinero para mantenerlos. No se trata de cobrar por reforestar, sino por evitar la deforestación, que es responsable de un 20% de las emisiones. En 1997 no consiguieron esas ayudas, pero de Bali pueden salir con los criterios para conseguirlas. El Banco Mundial va a presentar un proyecto sobre cómo financiar la "deforestación evitada". [El País, 3 de diciembre]
Y luego leo en el blhogar de un soriano que los bosques sorianos producen oxígeno suficiente para que respiremos todos los españoles... Sí, ya sé que Soria no es Brasil, pero hablando de desequilibrios sociales y de infraestructuras, bien que podrían subvencionarnos el oxígeno, ¿no?.

Trazas una línea... - y III

Trazas una línea... - y III

En un libro sobre las desamortizaciones de Madoz y Mendizábal encontré un mapa de la provincia en el que Montejo quedaba fuera de los límites, expulsado a un limbo, daba igual que ese limbo se llamara Segovia que Guadalajara. Sentí un instante de indignación, como si aquella demarcación geográfica fuera fruto de un acto de mala fe al margen de la época en la que hubiera sido cometido. En seguida recuperé el sentido común y el del humor, y me reí de mí mismo. Soria, como toda Castilla, tierra de laderas romas y de horizontes planos, sembrada de trigo y de piedras, frontera secular entre moros y cristianos, campo abierto para el que lo quiera caminar.
Acaso los emperadores y arquitectos implicados se sentirían orgullosos en sus tumbas si supieran que su Gran Muralla es una de las 7 maravillas, y la única visible desde fuera de la atmósfera. Acaso los que perpetraron el Muro de Berlín se llevarían las manos a la cabeza si supieran que Roger Waters escenificó The Wall sobre sus ruinas y las tiendas de souvenirs venden sus pedazos.
Y yo preocupándome por una línea de trazo ilusorio, como ilusorias fueron las pretensiones de los que levantaron castillos y murallas, porque el tiempo y el sol se lo comen todo, dejando para la posteridad monumentos a la ambición, al miedo y al poder, después de haber arruinado el presente de aquéllos a los que les tocó sufrirlos.

La energía del mundo

La energía del mundo

La exposición se abría con una taxonomía de las fronteras: las hechas con tiralíneas tras la descolonización de medio planeta, o las trazadas sobre ríos y cordilleras. Había un recordatorio de fronteras ilustres, como el Muro de Berlín, o históricas como el muro romano de Adriano y Antonino, que atravesaban la isla de la Gran Bretaña para defenderse de los bárbaros del norte; y por supuesto la monumental Muralla China, levantada durante siglos vaciando las arcas de un emperador tras otro.

En ‘Viajes con Heródoto’ Kapuscinski nos trasmite sus impresiones al visitar la Gran Muralla: “los chinos la fueron construyendo, con interrupciones, a lo largo de dos mil años. Empezaron en una época en que estaban vivos Buda y Heródoto, y todavía trabajaban en ella cuando en Europa ya creaban sus obras Leonardo da Vinci, Tiziano y Johann Sebastian Bach.
Hay disparidad de números en lo tocante a la longitud de la muralla: desde tres mil kilómetros hasta diez mil. Se debe a que no existe una única Gran Muralla: son varias. Fueron levantadas en épocas diferentes, en lugares diferentes y con diferentes materiales. Tenían, eso sí, una cosa en común: en cuanto una nueva dinastía llegaba al poder, enseguida empezaba la construcción de la Gran Muralla. La idea de seguirla levantando no abandonaba ni por un momento a los soberanos chinos. Si interrumpían los trabajos, sólo era por falta de medios, pero en cuanto se saneaban las arcas reanudaban las obras.
Los chinos construyeron la muralla para defenderse de las invasiones de las tribus mongolas [...]. Con todo, la Gran Muralla no era más que la punta del iceberg, […] un escudo de aquel país que durante milenios fue país de muros. Pues si bien la Gran Muralla sólo marcaba la frontera norte del imperio, también se alzaban murallas entre reinos en conflicto, entre regiones y entre barrios. Defendían ciudades y aldeas, puentes y desfiladeros. Protegían palacios, sedes gubernamentales, templos y ferias. Cuarteles, puestos de policía y cárceles. Los muros rodeaban casas particulares, separando un vecino de otro, una familia de otra. Y si partimos del supuesto de que los chinos levantaron murallas ininterrumpidamente durante cientos e incluso miles de años, si tomamos en consideración el número de aquéllos, su entrega y disposición al sacrificio, su disciplina ejemplar y su laboriosidad de hormigas, obtendremos un saldo de cientos de millones de horas gastadas en construir murallas, horas que en un país pobre se habrían podido emplear en cosas tan útiles como aprender a leer y aprender un oficio, en cultivar nuevos campos y criar un hermoso ganado.
He aquí por donde escapa la energía del mundo.”

Trazas una línea, y se forma un muro

Trazas una línea, y se forma un muro

226.000 kilómetros de líneas, ese es el censo oficial, o así lo indicaba la exposición Fronteras, del CCCB. Una cifra que, como la de muertos por hambre en el mundo, o la de los presupuestos militares, rebasa la capacidad de abstracción humana. Distancia inabarcable, en todo caso, para las piernas, nada abstractas, de cualquier persona en toda su vida.
El mapamundi visto desde arriba, cuarteado por meridianos y paralelos, y descuartizado por las paredes invisibles de las fronteras, semeja la imagen de un laberinto cuyos ángulos no llevan a ningún sitio. Las puertas sólo aparecen por arte de magia, ábrete Sésamo, bajo el influjo de un visado patrocinado por una tarjeta Visa.
El inventario de fronteras cerradas como heridas abiertas, era de 11. Por su original puesta en escena destacaba la bautizada “OcenMaleconDrive” en la que se contraponían dos grandes paneles en un largo pasillo, estampado cada uno con una imagen del Malecón de La Habana en contraposición a la del Ocen Drive de Miami. De por medio, en el mar-suelo, mensajes de una y otra índole, iconografía del Che y del Tío Sam. Había, por supuesto, un espacio dedicado al muro israelí, la madre de todas las fronteras, la placa tectónica que no cesa de rozarse y de escupir muertos y fuego; estaban las murallas de púas y de alambres en nuestras españolísimas Ceuta y Melilla; estaba Cachemira; estaban las fronteras que aparecieron de la noche a la mañana tras la caída de la URSS; estaba la hermética línea que parte Corea en dos; estaban los espaldas mojadas que desafían la muerte en el desierto de Arizona, y las planchas que el gobierno de los EUA utilizó para que aterrizaran sus aviones durante la guerra del Golfo Pérsico, y que ahora cortan el mar de Tijuana para que no lo crucen más que las gaviotas; estaban los gitanos que no conocen fronteras ni falta que les hace; estaba el silencioso muro que Marruecos levantó en el desierto para persuadir a los saharauis de que no volvieran a sus tierras; estaban las arrugas de las madres que esperan en la puerta de sus casuchas el regreso de su hijo guerrillero.

Trébede

No es justo, joder.
Me van a perdonar, pero hoy me calzo los zapatos de niño y me pongo a patalear. Porque no es justo, joder. A Trébede lo tenían castigado en Radio 3. Es un programa incómodo, como una piedra en el zapato, zapato de adulto. Una piedra que apostaba por la música folk de los pueblos de España y por su patrimonio cultural y ecológico con una vehemencia que en más de una ocasión le había traído problemas. A Iñaki Peña le importaba un huevo de pato el color del alcalde si merecía que le pusieran de vuelta y media. Por si fuera poco, que recuerde fue el único periodista de los medios públicos que no se mordió la lengua con lo de Irak. Ahí le llegó la primera factura. Su programa desapareció de la parrilla. Volvió al tiempo y hasta día de hoy. Eso sí, de las dos horas matinales en fin de semana le han dejado media hora de los laborales, en plan sándwich de 20’30 a 21. Media horilla en la que tiene que hacer equilibrios para meter todos los contenidos. Piruetas entre él y el Holandés Errante, el técnico de sonido que el acompañaba. Pero lo mejor de todo es que nunca dejó de apuntar bien alto, y mejor aún, que pese a las suciedades de las que hablaba, nunca se le ensuciaba la lengua, porque no olvidaba la belleza. Sin hacerse el mártir, sin amargarse, siempre con un tono creativo, responsable y optimista, y unas palabras que eran, que son, invitación a la vida.
Y ahora se lo cepillan. No es justo, joder. No es justo.

Gracias, Iñaki.


La ética...

La ética...

Una bonita frase de un buen libro que le va que ni pintada a mi jefe:

"La ética es el tema preferido de los sinvergüenzas." del libro Les Raons de Venus de Xavier Roca-Ferrer

Pues eso.

y después retomo lo de las brujas y el maligno.

Prodigios

Prodigios

¿Se imaginan que el día 1 de febrero cuando hubo la huelga de consumo eléctrico todos hubiéramos apagado la luz y el firmamento se dejara mirar desde las ciudades? Eso sí que habría sido un prodigio.
Por cierto que hay otra huelga contra las compañías de telefonía móvil para el día 1 de marzo. Pues eso, Nicole, que no me llames en todo el día que no te lo pienso coger.


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Apaga y vámonos

Apaga y vámonos

Disculpen la interrupción de este pequeño diario mongol (que por otro lado está llegando a su fin), pero es que a veces la actualidad te ofrece unas perlas que no puedes obviar:

1ª- “Bush aprueba un documento por la hegemonía de EEUU en el espacio.” Lo que me pregunto es con quién ha firmado ese documento, ¿consigo mismo? Dice el periodista de la Vanguardia que el tono del documento es el mismo de aquel otro firmado después del 11-S respecto a los ataques preventivos y todos esos palabros eufemísticos de nueva creación.

2ª – “El antidarwinismo se asoma en Europa” ¿Saben de qué va eso? Es una corriente extendida entre los cristianos evangélicos de los EEUU que consiste en negar la validez científica de la teoría de la evolución de Darwin y tratar de retirarla de las escuelas o igualarla a otras teorías (y lo han conseguido en varios estados), como la del creacionismoo, también conocida como la teoría del diseño inteligente, es decir: Adán y su costilla Eva. Sí, sí, lo han leído bien. Pues resulta que el debate [sic.] ha llegado a la Eurocámara. ¿Y quién trajo el debate? El polaco Maciej Giertyj (no se pierdan el enlace), el mismo que en julio pasado hizo una encendida defensa del franquismo. En definitiva, una bellísima persona.

Y digo yo que si con la hegemonía yanki en el espacio cualquier día nos dirán que han dado con el diseñador inteligente del universo (en vista de los resultados, poco inteligente) y nos lo tenemos que creer, como aquello de las armas de destrucción masiva. Con lo que me costó entender a mí lo de la teoría de Darwin… eso sí, la del Génesis es mucho más fácil, sólo que puestos a que me hagan trucos de magia prefiero los del mago Tamariz. ¿No le ven un cierto parecido al Tío Sam, pero en simpático?

De las elecciones catalanas mejor no hablamos. Estoy esperando a que salga el DVD de CiU en el top manta para pillármelo. Me han dicho que te entran ganas de votar.
No a ellos, claro.

A mí que me busquen en Tiermes, o en Mongolia.

El Roto

El Roto

Apuntes para un novela de éxito

Apuntes para un novela de éxito

Tres caballeros de sendas logias reciben el encargo de restablecer la orden de los herederos del triángulo de las Bermudas cuyos vértices están situados en el Canigó, Montserrat y el Camp Nou; el epicentro: Port Aventura. Sus investigaciones cabalísticas les conducen a la última sede de los templarios en Catalunya: Miravet. Allá encuentran un pergamino manuscrito sobre piel humana (concretamente se trata de un híbrido entre el burro catalán y el toro ibérico) cuyo texto, de ser revelado, cambiará el curso de la historia. Pero el ojo que todo lo ve les persigue y prepara una cruzada secreta (bueno, no tan secreta) para acabar con la Santísima Trinidad. Los escuderos se revelan, la ambición de los caballeros les separa y Judas tiene un hijo secreto con María Magdalena. Cuando todo parece perdido fariseos, palestinos y judíos se ponen de acuerdo. Sin embargo, el Vaticano y los almogávares, cada uno por su cuenta, anuncian el advenimiento del Apocalipsis. Según el calendario Gregoriano la fecha de la revelación es en realidad el 6 del mes 6 de 2006: el día de la Bestia. La gente se estira de los cabellos, rasga sus vestiduras (rojas, pero por el uniforme de la selección española, no vaya a confundirse el concepto…) y reza rosarios delante del beato Escribà de Balaguer (¡ese hombre!).
Me falta el desenlace y una pizca de sexo para acabar de convertirlo en Best-Seller, pero como ya nos están dando por culo creo que ya es suficiente.
La presentación, en la decimonovena gala en honor a Rocío Jurado.
De esta me forro.

Asco

Cuando me hablaron de la brutalidad con la que los regímenes se habían ido sucediendo en Liberia no acababa de dar crédito. Para empezar me resultaba inverosímil que los afro-americanos descendientes de esclavos llegados a Monrovia en el siglo XIX fueran a practicar la única forma de sociedad que hasta entonces habían conocido: el de la esclavitud, y que para colmo, antes de que los afrikáners inventaran el apartheid en Sudáfrica, ellos ya lo estuvieran llevando a cabo con las tribus locales. Cuando leí por mí mismo las páginas de Ébano me recorrieron escalofríos a cada párrafo. Ahorro la pormenorizada descripción de guerras, represiones y lista de dictadorzuelos y remito a la obra de Kapuscinsky, pero reseño el último episodio del presidente Doe muerto tras coserle a balazos las piernas y arrancarle las orejas mientras Johnson, su antiguo hombre de confianza, le pide que revele su número de cuenta bancaria. Esta escena dura en realidad 2 horas y está grabada en video por el torturador. El odio que había atesorado Doe entre sus súbditos era tal que la filmación de su agonía se vendía en los mercados de Monrovia y los bares que se lo podían permitir lo tenían continuamente en la pantalla para regocijo de sus clientes.
La mañana del viernes, leyendo el periódico, topé con una noticia sobre Chechenia, esa otra guerra que tampoco existe. En el mercado negro de Moscú se vendían cintas de violaciones de mujeres chechenas a manos de soldados rusos, o atentados perpetrados contra estos últimos. Para todos los gustos, vamos. Después está lo de los adolescentes con móviles que se dedican a grabar las palizas que propinan a indigentes o compañeros indefensos y a uno le dan ganas de emigrar bien lejos. A Mongolia, por ejemplo, que es tres veces España y tiene menos de 3 millones de habitantes.

Lo grotesco, después de Carnaval

Lo grotesco, después de Carnaval

En mi cuartilla de párvulo la Cuaresma era una vieja alcahueta que tenía siete patas y en la mano un pescado enorme con el que había destronado al pobre rey Carnal. La derrota, como cualquier golpe de estado, sumía a los ciudadanos en una nostalgia cenicienta cuyo único consuelo era arrancarle las patas a aquella Celestina de malos humores. Una por cada semana. Otros regímenes no otorgan ni siquiera este atesoramiento de la esperanza, pues la vida de sus líderes se eterniza hasta incluso después de su muerte. Pero se van a joder, y no van a conseguir acabar con mi penúltima sonrisa. Habrá llegado Cuaresma, pero los paseos cada vez se hacen más largos bajo la luz del sol. Cerezos y almendros ya están en la vanguardia mostrando sus flores y dentro de poco estornudaremos ante la orgía del polen en el aire.

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Predicar en el desierto

Predicar en el desierto

Lo que son las cosas: hace 30 años la España fascista se desintegraba ante la agonía de Paquito el chocolatero, también conocido como Franco, mientras la colonia del Sahara Occidental se desmantelaba a todo correr y sin orden bajo la presión del reino alauita. La inminente independencia de los saharauis se vio arrollada por una marcha que de verde sólo tenía el color de los tanques y soldados entre la población civil. España se limpió las manos al más puro estilo Pilatos, y dejó que Mauritania y Marruecos se disputaran un territorio donde el rey (sí, sí, el nuestro, ese tierno abuelito) había prometido poco tiempo antes a sus habitantes, plena soberanía. El Frente Polisario dejó de ser un grupo terrorista contra los intereses españoles en el Sahara, para pasar a ser un ejército en guerra con dos países. Mauritania se retiró, y Marruecos sigue ahí, haciendo gala de una represión que haría enrojecer al mismísimo Paco. ¿Y España? A lo suyo. Parece más importante levantar alambradas en Ceuta y Melilla o arañar unas cuantas millas de mar para la pesca. Cada uno vela por sus intereses, pero leñe, ¡un poco de seriedad!
Y bueno, ¿todo esto a qué viene? Pues que ahora se han cumplido 30 años de tan infame momento para la historia de España y se montó una mani con autobuses fletados desde todo el país. De 20 a 30 mil personas entre Atocha y la Plaza Mayor de Madrid. Y digo yo que este blog lo lee poca gente, pero menos todavía habrán leído las reseñas que la prensa publicó sobre semejante acontecimiento. Hurgando, hurgando logré encontrar alguna nota de agencias (no iban a poner un reportero propio cada periódico), y en la tele ni media palabra. No les culpo, 8 millones de manifestantes según el médico, el cura y el alcalde, se manifestaron ese mismo día en contra de la LOE.
Sé que es reducir las cosas, pero yo me siento un poco como los saharauis, arena en el desierto proclive a suspirar aquello de “no somos nada”, como la canción de la Polla Records, ¿se acuerdan? “Somos los hijos de los obreros que no pudisteis matar, somos los hijos de los que perdieron la guerra civil… ¡No so-mos na-da!” Y por el contrario, los tropecientos miles de millones que se pasearon por la tarde en los madriles al son de la COPE si que eran alguien, eran los otros, como en la peli de Amenábar.

Via Crucis

Via Crucis

No he encontrado la foto. En su lugar pongo esta otra: “Trata de blancas” (1894). Maruja Torres habla en su columna del 6 de octubre en el País de un cuadro de Sorolla que se encuentra en un hotel de Miravent(Palma de Mallorca), concretamente el Nixe Palace. Han sido muy amables dándome el título cuando les he llamado: “Tipo soriano” de 1912. Cuando buscas en el google “tipo soriano” te sale una barbaridad de cosas, curiosamente casi todas en italiano. Soriano, en la lengua de Dante, es el nombre con el que se conoce a los gatos comunes. Toda mi pantalla llena de bigotes y maullidos. Me parece demasiado volverles a llamar y pedirles que me hagan una foto digital y me la envíen.
Sorolla nace en Valencia en 1863. En la página web del Museo Sorolla comentan ante sus escasas pinturas de realismo social, que era temática obligada en los certámenes, de ahí que de vez en cuando encontremos alguna entre sus cuadros a orillas del mar, llenos de luz, instalado en sus lienzos el ocio y un sol que invita a la siesta.
El “Tipo soriano” debió de presentarse en algún certamen, tal vez es un viejo, o joven, de mirada cansina y rostro demacrado, campesino, obrero, pobre en cualquier caso, porque Maruja lo saca a relucir mientras mira lo que sucede en las fronteras de Ceuta y Melilla. No hace tanto nosotros huíamos así de nuestra tierra. Sí, claro, no es lo mismo. He llegado a escuchar a un gallego que lo suyo no fue emigración: “yo no cambié de país, me quedé en el mismo”, aunque me gustaría escuchar lo que le hubiera respondido cualquier nacionalista (me da igual de qué nación). También he oído decir que los emigrantes que vienen con papeles, con contrato y todo eso, son bienvenidos, pero los que llegan así, de ilegales, sólo pueden venir a robar o a traficar con droga, aunque lo mejor que he registrado fue uno que dijo sentir asco al ver a una negra rebuscando en la basura. “Yo entiendo que allá no tengan de nada, pero para que vengan aquí para hurgar en la basura, mejor se quedan en su país”. Tal vez no tengan basura, se la comen toda, debí responder, pero en lugar de eso me enzarcé en una discusión que acabó en taquicardia y, por supuesto, desacuerdo. Bueno, todos estaban de acuerdo en que yo no tenía razón.
Antes de leer a Maruja Torres tenía una imagen de todo esto, me imaginaba a un africano saltando la valla, acribillado a tiros por los dos bandos, cayendo al vacío hasta que los alambres le detienen y queda allí colgado. Sangrando con llagas en las manos, en la frente, en la cara… como un Jesucristo puesto al día.

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